16 ago. 2012

Más sobre la juerga de Ana Botella ayer


Ayer, tras ir a pedirle a la Virgen el milagrito de sacarnos de la crisis porque su partido, ya está claro, lo único que hace es hundirnos cada día más en la miseria, Ana Botella, alcaldesa de Madrid y consorte de Ánsar, se metió en el bar 'Los caracoles' secundada por los suyos, invadió con su séquito, sus amiguetes, su seguridad y su fotógrafo el interior de la barra, apartando al camarero, y se
... puso a servir cañas en un ataque de populismo dominguero (era miércoles, ya lo sé) como si el bar 'Los caracoles' fuera mismamente suyo. En la calle, un grupo de bomberos la llamaban de todo menos bonita. A lo que la señora Botella contraatacó: "Las condiciones de trabajo de los bomberos las querrían otros muchos". Pues igual sí. Pero más querría cualquiera el sueldón, las gabelas (como que te lleven en coche oficial a la pelu) y la regalada vida de la señora de las peras y las manzanas que no son lo mismo y por éso los homosexuales no se pueden casar.
Claro, todo el mundo quiere meterse entre las llamas arriesgando su vida, igual que todo el mundo quiere meterse en un aula con 30 adolescentes sin más autoridad que la que te otorga el valor que le eches...Qué trabajos tan buenos, no como los de los políticos; ella sí que lo tiene jodido.

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