6 sept. 2014

No necesito alas para volar...

Otro poema que subo hoy a la primera página, otro estilo, pero para mí es poesía. Sin duda Roberto Hiniesta es un genio para quien lo sabe escuchar. Algunos nos sentimos mejor si las palabras nos son más cercanas. Para mí, igual que el anterior de Neruda era una aceptación de haber perdido a quien se ama, este es el rechazo; es esa huida hacia adelante tan peligrosa, cuando no puedes aceptar una realidad que cambia demasiado rápido de sueño a pesadilla. Las drogas no son paraísos sino cuevas, donde te metes de cabeza para no sentir, para no sufrir. Hay quien llora sin avergonzarse su tristeza, y hay quien se cubre con una máscara de indiferencia... Como dice la canción de Amaral, "las noches de juergas se vuelven amargas, con una sonrisa pintada en la cara".

En ese capítulo que tanto me gusta del Principito en que "domestica" al zorro, se describe muy bien por qué es una soberana estupidez aquello de "pasa de el/ella, si le das una patada a una piedra y salen 100 ti@s". Cuando te enamoras, esa persona ya no es un tío ni una tía entre 100, no es por el físico, que empieza a darte totalmente igual, es su esencia misma la que te engancha y nadie jamás podrá ocupar su lugar. Esté o no contigo la llevarás siempre, sin importarte si ya no recuerda ni tu nombre o duerme a tu lado cada noche. Te dejen o dejes, si de verdad hubo amor podrás decir lo que decían los Suaves: "por siempre voy a vagar, con tu recuerdo y mi pena". 

Yo creo que cuando peor están las cosas, cuando más imposible parece tener siquiera un último abrazo, lo mejor no es echar a correr sin saber hacia donde, eso sólo puede meter por medio terceras personas que nada importan y mucho joden y hacer imposible una vuelta atrás. Lo mejor es pararse y pensar, en sí merece la pena seguir, en si puedes superar lo que os separa, y si es así intentarlo sin reproches ni rencores, si hace falta tras un tiempo, cuando las heridas dejen de doler. Pero hacemos muchas tonterías, en ese ir a ninguna parte se termina perdiendo el camino y ya no puedes volver.

No necesito alas para volar, prefiero LSD
no necesito verte pà saber
que no te olvidaré
Aguanto porque ya tengo con qué
fundir la nieve al paso de mis pies

 viviendo bajo el agua como un pez
no entiendo por qué me muero de sed
No solo vivo del aire, necesito tu sudor
no solo vivo del aire, necesito tu alegría
no solo vivo del aire y de ponerme noche y día
No se lo cuentes a nadie: los camellos no me fían
Dirán que apenas necesito respirar
y me salgo con la mía
será que apenas necesito respirar
y me salgo con la mía...


Robe(Extremoduro)

No hay comentarios:

Publicar un comentario