5 sept 2026

Palabras

 Este blog tiene de copla a rap pasando por el pop. Hoy toca pop menos antiguo de lo habitual y más suave. No encuentro otra canción que exprese mejor lo que siento.

Como siempre digo, para mí los años empiezan y acaban en septiembre porque ese es el ritmo de mi trabajo. Este año han acabado de golpe muchas cosas con el año. Ha terminado mi ilusión por tener un amor tranquilo junto al que envejecer. Me despido una vez más de lo que quise que fuera y no pudo ser, pero a diferencia de veces anteriores no lo entiendo.

Durante un año fuimos amigos, durante otro año fue el hombre a quien yo amaba. Era feliz con él. Pero de cuando en cuando, por razones que jamás comprenderé se iba... y por razones que jamás comprenderé volvía al tiempo. Ahora acaba mi año, y sé que jamás va a volver.

Si no pintase mi pelo ya sería completamente blanco, siento que ya es tarde para iniciar algo nuevo y no es solo por la edad. Es que me faltan las ganas, la ilusión, y me siento como una viuda aunque él siga vivo, porque le sigo queriendo y ya no está.

Sobraron las palabras por mi parte, faltaron por la suya. Hoy le hablé por última vez para decirle lo que pienso y siento y poder pasar página. Él ni siquiera sabe qué le decía, borró los mensajes sin oirlos, pero eso no importa, igualmente podía haberlo escrito en un papel y luego quemarlo como aconsejan los psicólogos. Lo importante era expresar todo lo que debo olvidar a partir de hoy.

No entiendo, y eso pasa cuando falta información, por qué el último mes buscó un conflicto tras otro, tal vez ahora mismo la pieza que me falta y él están conociéndose delante de un par de cervezas. Tampoco lo quiero saber, solo me causaría más dolor.

En el fondo, me cuesta tanto soltar porque todavía espero un lo siento, un te quiero, un vamos a querernos y esforzarnos por entendernos... Lo sigo esperando aunque sé que no va a pasar. Sé feliz mi niño, y cuando te alcance la tristeza recuerda que alguien te quiso de verdad, como creo que nunca antes te habían querido.

Está siendo difícil arrancar este año, pero sigo siendo la guerrera que no se deja intimidar. Peleé mis cursos frentes a los caraduras que se adjudicaban lo mejor encima de reducciones horarias, peleé mis obligaciones frente a quienes querían cargarme labores para las que no tengo yo horas, sino ell@s. Sigo peleando contra mis propias limitaciones y contra las circunstancias, a pesar de la tristeza, a pesar de la soledad.

Pasarán los días, pasarán los meses, y saldré adelante. Cualquier día me cruzaré con él y el tiempo habrá borrado todo lo que ahora siento, lo que me pesa tanto que apenas me deja respirar. Pasará el tiempo y al final me dará igual si pasa junto a mí de la mano de otra o paso junto a él de la mano de otro. No creo que eso vaya a ocurrir, algo me dice que habrá intentos pero no saldrán bien, algo me dice que tanto él como yo estamos ya destinados a la soledad.