Como siempre al poner una canción con su letra, etiqueto al cantante o al grupo para que aparezca en la barra lateral y sea fácil de encontrar para quien busque la letra. Me acabo de dar cuenta con asombro de que es la primera que pongo de este hombre, a pesar de que hay muchas que me las sé.
Nunca vuelvo atrás a ver que puse, más que hace mucho tiempo que pongo muy poco, y ahora al mirar me doy cuenta de que sólo escribo en los peores momentos de crisis. Otros lloran, yo escribo. Me he dado cuenta de que llevo muy mal las rupturas, incluso las que ocurren por decisión mía.
El daño que una persona puede hacerte depende de lo que te importe esa persona, yo nunca quise a medias; por eso lo bueno fue siempre espectacular y lo malo fue siempre muy malo.
Estuve con la misma persona casi toda mi vida, y tuve que tomar la decisión de terminar. Después de eso creo que solo he tenido dos relaciones significativas, y en cuanto fui consciente de que iban por el camino de la primera no fue difícil decidir que ya no más; fue doloroso, pero no difícil de hacer, no dude un minuto. Cuando digo relaciones significativas me refiero a que auténticamente vi en su momento que quería quedarme con esa persona lo que me quedara de vida si era posible.
Mientras, entre relaciones y tiempos de olvidar, trabajé en mi misma, busqué que mochilas llevaba del pasado para arrojarlas a un lado del camino, busqué las heridas y procuré curarlas para poder seguir avanzando. Como dice la canción de Sínkope "Sé que mi fortuna no solo es la Luna, también son mis pasos", y las cosas que van mal no sólo se deben a los demás, yo también (y por desgracia demasiadas veces) he sido quien metió la pata hasta el fondo. Sé que soy buena gente, porque los que me han dado oportunidad de conocerme me tienen cariño; pero por buena gente que seas, si no controlas tus emociones y explotas cuando no debes y sin suficientes motivos, alejarás de ti a personas que podían haber hecho mejor tu vida. A veces se está cabreada con la propia vida porque no vemos justo lo que nos está pasando y la reacción puede ser salvaje, pero comprendí que seguir un camino autodestructivo no iba a devolverme a mi hijo.
Esta mañana me parece estar de resaca, pero no es por anoche. Anoche, como tantas veces ya, me retiré para no caer en antiguos hábitos; miré a mi alrededor y una parte de mí quería quedarse, pero me fui porque he aprendido que, en el momento, eso habría hecho desaparecer la tristeza, pero esa tristeza me estaría esperando por la mañana. La resaca a la que me refiero es por haber estado en una montaña rusa emocional, con pensamientos contradictorios, con dolor por lo que me falta y de ira por sentir que no lo merezco. Esta vez no tengo claro que tenga que ser así porque de seguir iría a peor, siento que si hubiera habido más calma por su parte y por la mía, que si hubiéramos sabido gestionar las cosas de otra manera, estaríamos bien juntos y con el tiempo habríamos aprendido a entendernos el uno al otro. Eso hace que me parezca un absurdo monstruoso lo que ha ocurrido, pero comprendo que este ha sido el final y no puedo hacer nada para arreglarlo. Una relación son dos, y da igual lo que yo quiera, piense o sienta si para él da todo igual y prefiere retirarse a poner también de su parte.
Ayer salí a andar y como tantas veces voy caminando y cantando en mi mente alguna canción. Me venían unos versos a la cabeza pero no recordaba que canción era; la busqué por esos versos y resultó ser esta que pongo a continuación. Los versos eran: "Y la vida siguió, como siguen las cosas que no tienen mucho sentido".
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