3 jun. 2011

Celtas Cortos: Retales de una vida.

En una o dos semanas me voy del lugar donde he trabajado nueve meses, y seguramente no volveré nunca más, en septiembre otra vez a aprenderse la plantilla, usos y constumbres de otra jaula de grillos. Justo antes de irme empecé a encontrarme bien con alguna gente, pero procuro no cogerle cariño a nadie porque sé como funciona esto y ya no se me olvida que estoy de paso. Aún queda tiempo para el viento... geniales Celtas Cortos.


 Letra de "Retales de una vida", de Celtas Cortos:


De los retales de una vida,sale una canción,
y de los sueños rotos en el corazón
de ese amor perdido,del que no queda ya nada.

De las batallas perdidas,sale un ganador.
De las batallas ganadas,sale un perdedor.
De las sonrisas al viento,hay lágrimas derramadas.

Y los recuerdos al aire me besan la cara.
Sólo recuerdo lo bueno,de lo malo nada.
Aún queda tiempo pa´ el viento,vaya donde vaya,
y que me lleve volando,a tocar a otra guitarra.

De los grandes subidones,siempre hay un bajón.
De las grandes amistades,siempre hay un traidor.
De los acordes mayores, es el más grande y menor.

De las grandes ocasiones,alguna hay mejor.
De los grandes perdedores,hay un ganador. 
Es el mejor del equipo el latido del corazón.

Y los recuerdos al aire me besan la cara.
Sólo recuerdo lo bueno,de lo malo nada.
Aún queda tiempo pa´ el viento,vaya donde vaya,
y que me lleve volando,a tocar a otra guitarra.

Y los recuerdos al aire.
Sólo recuerdo lo bueno.
Aún queda tiempo pa´ el viento.
Y que me lleve volando,a tocar a otra guitarra.

Curiosamente hoy ha venido una madre, yo no me explicaba a qué, porque su hijo ya sabia que estaba aprobado. Me ha dado dos besos al verme y me ha dicho "He venido para despedirme de tí". Las relaciones sociales nunca fueron mi fuerte, y me pasa muy a menudo que no entiendo a qué vienen las cosas hasta que pasa un buen rato. Esta mujer lleva años dedicándose en cuerpo y alma a que su hijo, con problemas de salud, saque adelante sus estudios. No me cabe duda que sin ella este chaval no conseguiría haber llegado hasta mí sin repetir ningún curso. A mediados de curso hablé con ella, me estuvo contando toda la historia y yo la escuchaba alucinada, porque jamás había oido hablar de esta enfermedad. Cuando terminó yo le dije que la iba a ayudar en lo que pudiese, y ciertamente he hecho cuanto he podido para que él aprobase la asignatura por él mismo, no aprobándolo yo. Finalmente hice cálculos y le salia un 5. Tal vez si no le hubiese salido lo habría aprobado igual, su esfuerzo lo merece creo yo, pero para mí ese 5 es una victoria personal y también para ella, por eso al saber que me voy a querido venir a despedirse.
Cada vez que me siento gilipollas por ir cargada con kilos de trabajos para corregir, o perderme los recreos para quedarme con los cuatro figuras de la clase a ver si por fin se callan, o andar fotocopiando a fasciculos algún libro para un crio sin pasta, o pasarme la atención a padres atendiendo a padres, en vez de en la cantina, hay algo que viene a decirme que en el fondo me gustan los crios y me gusta este trabajo.

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