16 ene. 2013

Mientras pagan sueldazos a sus asesores...

Y ellos viven como reyes, y el rey lo propio...


Soy María, trabajo en Servicios Sociales Comunitarios de un pequeño y envejecido pueblo… hoy se me rasgaba el alma al intentar explicarle a un anciano que la administración no cubre sus necesidades básicas por los últimos cambios de la ley de dependencia…

Soy Pepe, educador en un Centro de Acogida de Menores… hoy he tenido que discutir con mi jefa porque la calidad de la comida que le damos a los chavales ya está rozando lo vergonzoso con esto de ajustarse el cinturón…

Soy Ana, trabajo en la Unidad Móvil del Servicio de Teleasistencia… hoy me he despedido de Dolores, una usuaria con la que hemos trabajado durante más de 5 años, me ha dado las gracias porque el detector de humos le ha salvado la vida en dos ocasiones, no se queda sin servicio, lo cubrirá otra entidad a nivel básico, pero se queda sin detectores y sin unidad móvil… y con lágrimas en los ojos me ha pedido que alguna vez la visite, que no me olvide de ella…

Soy Manuel, auxiliar en una Residencia para mayores… hoy hemos tenido una reunión en la que la empresa nos ha comunicado que cerrarán este centro porque “no es viable”, no he podido escuchar sus argumentos pensando en Fermín, Lola, Angustias, Francisco… ¿qué va a ser de ellos? ¿quién les va a cuidar ahora?

Soy Alba, educadora en una Guardería Municipal… hoy “mis niños” me han dado un montón de dibujitos de regalo a modo de despedida, era nuestro último día juntos. El político que lleva chófer dice que no hay fondos para mantener esto…

Soy Laura, auxiliar de Ayuda a Domicilio… hoy hemos tenido que despedir a las cinco compañeras que teníamos contratadas en la cooperativa que formamos porque el tijeretazo en las horas de ayuda a domicilio apenas nos permite mantenernos con un sueldo digno a las pocas que quedamos…

Soy Josefa, psicóloga en un Centro de Drogodependencias… hoy una madre desesperada me ha abordado a la salida del trabajo, entre sollozos me ha suplicado que le demos plaza en un centro a su hijo, que lleva meses y meses esperando, que la vida de Fran se consume y está destrozando a toda su familia…

Soy Alicia, trabajo en la Agencia de la Dependencia… hoy, como muchos días atrás desde hace meses, he recibido una llamada tras otra de compañeras de comunitarios con casos realmente estremecedores, he escuchado, no puedo hacer otra cosa, siento impotencia al estar atada de pies y manos mientras los de arriba dejan que este sistema agonice, como agonizan todos esos dependientes a los que deberíamos estar atendiendo…

Soy Antonia, trabajaba en un Centro Comarcal de Atención a la mujer… hoy he ido al entierro de Isabel, víctima de violencia de género, no me gusta ser mal pensada, pero quizás si mi centro no se hubiese cerrado hace meses podríamos haber estado cerca de ella para que no se llegara a esta irrevocable situación…

Y Javier… y Belén… y Laura… y Paco… y Cristina… y Yolanda… y David… y Elena… tienen cientos de historias que podrían contarnos, porque el Sistema de Servicios Sociales está siendo atacado.
Por lo visto la casta parasitaria tiene derecho a vivir, el resto a sobrevivir...y ni a eso. 

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