18 jul. 2012

Cuando la Policía encabeza la protesta

Cuando la Policía encabeza la protesta

El descontento cala entre los agentes, uno de los sectores menos subversivos por naturaleza. El domingo se quitaron el casco para respaldar una marcha. Hoy han recibido a su director general con gritos de ¡fuera, fuera!

17.07.12 - 18:07 -



Varios manifestantes aplauden a los policías que se quitaron el casco en Madrid el pasado domingo.
Un centenar de policías nacionales han tomado posición esta mañana en sus puestos en la comisaría madrileña de Canillas. Esperaban la llegada de su director general poco antes del mediodía. Sin embargo, esta vez no vestían su uniforme reglamentario ni eran parte del dispositivo de seguridad. Convocados por los sindicatos de la Confederación Española de Policía (CEP) y por la Unión Federal de la Policía (UGP), protestaban contra los recortes a los funcionarios, que también merman sus condiciones laborales. Ignacio Cosidó -que venía acompañado por la alcaldesa de Madrid, Ana Botella- entró en el centro policial entre fuertes abucheos y gritos de ¡fuera, fuera! Una estampa infrecuente, algo insólita en un sector de los trabajadores que, por naturaleza, es poco dado a la subversión. Representan la fuerza legítima. Y, ahora, los encargados de controlar la algarada han decidido tomar la calle.
El director general de la Policía, Ignacio Cosidó, acudía hoy a la presentación de los nuevos agentes destinados en Madrid cuando se vio inmerso en un vendaval de pancartas, pitadas y bocinazos. Protestaban por “los recortes en las retribuciones y en los derechos de un colectivo ya maltratado de por sí, lo que pone en riesgo la seguridad de los ciudadanos”.
Según Lorenzo Nebreda, uno de los portavoces sindicales, el sueldo que espera a algunos de esos nuevos agentes es de 1.400 euros. Mientras, algunos de sus compañeros tiene que salir adelante con 900. "Hay un sistema de castas. Quién tiene el poder, goza de privilegios. ¿Cómo se llega así a fin de mes?", se pregunta Serafín Giraldo, otro de sus representantes. Mileurismo policial. Uno de los grandes caldos de cultivo del descontento de la sociedad y que ha traspasado también las gruesas paredes de las comisarías.
La sorprendente estampa de esta mañana se suma a otras similares dando la sensación de que algo está cambiando en algunos círculos policiales. El pasado domingo, durante una protesta pacífica de funcionarios en Madrid, los agentes que velaban por la seguridad de los presentes se quitaron los cascos y se colocaron las gorras en muestra de apoyo a sus compañeros.
La multitud aplaudió a rabiar a quienes lo hacían y las fotografías inundaron en pocos minutos Twitter y otras redes sociales. Parecían ser la muestra de que el descontento era unánime. Por un momento, la sociedad en pleno mostraba su rechazo a las últimas medidas de Rajoy. Tengan o no un significado tan ambicioso, la fuerza de aquellas imágenes resulta indiscutible. Y no era un capítulo aislado. Una protesta contra los recortes en toda Europa celebrada hace unos días en Frankfurt tuvo idéntico final. Para algunos, es sólo un modo de controlar una manifestación de un modo más cercano. Otros las comparan con capítulos célebres, como los protagonizados por aquellos ertzainas que hace quince años se quitaron el verduguillo ante quienes lloraban el asesinato de Miguel Ángel Blanco. Poder mirarse cara a cara sirvió entonces para rebajar la tensión. Estamos de vuestro lado, parecían decir los agentes. Quizá aquella y estas imágenes no sean tan distintas.

 Algo ha cambiado desde el 11 de julio.

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